¿Es el reciclaje la solución a todos nuestros problemas?

La mayoría de nosotras y nosotros estamos concienciados con el reciclaje. Separamos la basura en casa y la depositamos en sus respectivos contenedores. Puede que lo hagamos mejor o peor, pero, desde el principio, nos dijeron que esa era la solución y la acatamos como una norma. Pues bien, una vez más, vamos a adentrarnos en el fascinante mundo de “la verdad”, y es que en esta vida todo tiene dos caras: la que quieren que veas, y la realidad. Ambas están a nuestro alcance, solo que la segunda cuesta un poquito más de ver. Nosotros vamos a hacerte un resumen para que no te pierdas detalle y saques tus propias conclusiones.

En esta entrada vamos a analizar el estudio “Maldito Plástico: Reciclar no es suficiente” realizado por Greenpeace. Os dejamos el informe completo en pdf en la bibliografía y os animamos a que le echéis un vistazo para ampliar toda la información que vamos a intentar recoger aquí.

Lo vemos a diario en la televisión: A nivel mundial, hasta 12 millones de toneladas de basura acaban en nuestros mares y océanos. De esta cifra, se estima que 8 millones pertenecen a materiales plásticos, lo que unido al tiempo que tardan en descomponerse (hasta 500 años) crea una situación totalmente preocupante e insostenible.

Teniendo en cuenta que un 39% del plástico que se produce va destinado para crear envases de usar y tirar, es comprensible pensar en el reciclaje como una de las mejores opciones para reducir estos desechos que acaban en el mar. Además, como ya hemos mencionado, nos instan desde anuncios publicitarios, incluso cuando vamos por la calle, los propios contenedores funcionan como un reclamo para llevar a cabo esta tarea. No es tan complicado separar plásticos y otras materias en casa, ¿verdad? Bien, veamos los datos para saber si estamos haciendo bien nuestra tarea.

Si el 39% del plástico se utiliza para envases desechables, ¿no será mejor directamente buscar una alternativa reutilizable y sostenible en lugar de gastar recursos en intentar reciclarlos? (Foto: Hans)

 

Lo cierto es que las cifras no son muy alentadoras. Los europeos generamos 25 millones de toneladas de residuos plásticos y solo el 30% se recoge para ser reciclado.

En España, Greenpeace destaca la dificultad para encontrar datos fiables sobre qué cantidad de plástico llega a depositarse en el contenedor amarillo y cuánto de este plástico finalmente se recicla. Y es que la monitorización del reciclaje es prácticamente imposible de afinar al 100%.

A pesar de que por ley las empresas envasadoras tienen la obligación de aportar una cantidad por cada producto envasado que se ponga al mercado para financiar las gestión de sus envases, se les permite, unidas bajo la marca Ecoembes o Ecovidrio pagar únicamente lo que calculan que supondrá el trabajo de recogida y tratamiento de los ayuntamientos. De esta forma, no pagan por los envases puestos en circulación (cifras que además no se conocen), sino en base a una estimación que no alcanza a pagar el coste real de la gestión, del que tendrán que hacerse cargo los ayuntamientos y, por tantos, todos los ciudadanos.

¡Recuerda las 5 erres! Antes de reciclar, REUTILIZA. (Foto: Shirley810)

Además, Ecoembes aunque se define como una entidad sin ánimo de lucro, está constituida como una sociedad anónima cuyo accionariado se compone por empresas envasadoras, de alimentación, de bebidas, etc. Unilever, Project&Gamble, PepsiCola, CocaCola, Nestle, Mercadona o Carrefour son solo algunas de ellas. Una vez más, hemos entrado en el juego sin saber de qué se trataba. Y es que, tras esta buena acción samaritana de reciclar y cuidar el medio ambiente (que en una pequeña parte existe, pero no en la medida que es necesaria para obtener resultados) se esconden como siempre, intereses económicos de grandes empresas que mueven dinero y manipulan organismos y gobiernos para poner en marcha su particular “lavado de cara”.

Pero el problema no termina aquí. Esto, sin duda, imposibilita avanzar y pensar en nuevas formas de gestionar nuestros residuos, pues siempre que supongan un mayor gasto para las empresas envasadoras va a ser rechazado por Ecoembes. Podemos afirmar que tienen el poder absoluto sobre cualquier toma de decisiones relacionadas con el reciclaje, al menos, a nivel nacional.

En otros países, como Alemania, existen medidas como el SDDR (consiste en pagar unos céntimos de más al adquirir una botella para que, una vez retornado el envase, la tienda devuelva el desembolso al cliente). En nuestro país, han sido propuestas por varias comunidades autónomas y rechazadas por Ecoembes, por lo que finalmente nunca se han llevado a cabo puesto que supone que las empresas distribuidoras  y envasadoras (las que forman parte de Ecoembes, vaya) incurran en mayores gastos. Es una astuta manera de proteger los intereses (económicos) propios, mientras nos cuentan con astutas campañas publicitarias como cuidamos de nuestro planeta depositando el plástico en el contenedor amarillo. 

Este tipo de medidas SDDR, por cierto, se aplican en muchos países del norte de Europa y tienen cifras de retorno de hasta el 90%, una cifra nada despreciable en términos medioambientales.

Volviendo al tema, según los datos recopilados en este informe de Maldito Plástico, se concluye que solo un 25% de los envases se reciclan en España, frente al 77% que declara Ecoembes.

¿Y por qué de estas cifras tan bajas?

Cuando depositamos nuestro desechos plásticos en el contenedor amarillo, pensamos que ya está todo el trabajo hecho, nos lavamos las manos y confiamos en que el sistema funcione y toda la huella que hemos generado desaparezca y se evapore por arte de magia.

Pero no todo es tan sencillo. Muchos de estos envases, directamente no se consideran como tal y no pueden ser reciclados. Muchos otros, por tener restos orgánicos o estar compuestos por distintos materiales (como pegatinas o plásticos de distintos tipos), tampoco se pueden reciclar. Otros, por su pequeño tamaño o directamente por su color, son desechados por las máquinas y retirados del proceso. 

Al final, todos estos materiales que se descartan son considerados materia orgánica y acaban incinerados, amontonados en un vertedero,  o muchas veces son el fondo del mar.

En la siguiente tabla tenéis de forma muy gráfica un resumen de los productos plásticos más comunes en nuestro día a día y su rendimiento de reciclaje, para hacernos una ligera idea de la situación.

Gráfico del artículo Maldito Plástico. Greenpeace

Tomemos como ejemplo los tetrabricks. Al estar compuestos por varios materiales, no se pueden reciclar en su totalidad. Lo mismo ocurre con botellas con etiquetas y restos de pegamentos que tienen muchos inconvenientes y muchas veces pueden deteriorar el resultado final del proceso.

Envases u objetos de pequeño tamaño como las pajitas son imposibles de reciclar. (Foto: Alexas Fotos)

Con toda esta información, no queremos ponernos catastrofistas. Sí, es cierto, la situación es complicada. En España, el asunto parece ser un callejón sin salida. Grandes lobbies controlan la gestión del reciclaje y prácticamente actúan como un monopolio, por lo que es bastante complicado introducir cambios que sean más efectivos a la hora de reciclar. Pero ¡Ojo!, en absoluto estamos insinuando que haya que dejar de reciclar. Aunque su efectividad no sea la que nos quieren hacer creer, siempre será mejor que no hacer nada. Pero nosotros queremos darle un giro de tuerca y aportar más soluciones, porque las hay.

¡No está todo perdido! Hay un montón de cosas que podemos hacer para mejorar la situación. Al final, como consumidores y ciudadanos, tenemos todo el poder para cambiar las cosas tanto modificando conductas de consumo como exigiendo a las empresas y administraciones que generen acciones que vayan en la misma dirección, la de ser mucho más amables y responsables con el planeta.

¿Qué podemos hacer para mejorar la situación?

  • Las cinco erres. Rechaza, reduce, reutiliza, recicla y reincorpora. Si rechazamos y reducimos nuestro consumo de productos envasados, de usar y tirar, etc., ya estaremos dando un gran paso.
  • Compra a granel. Comprar productos a granel y de proximidad será la forma más sencilla e inmediata de reducir nuestra huella en el mundo.
  • Exigir como consumidores. Un cambio en los hábitos de consumo será el mensaje más potente que podremos mandar a las grandes empresas. Exigir transparencia sobre el número de envases que ponen a la venta, trabajar junto a proveedores en otras formas de almacenamiento y distribución, eliminar las bolsas de plástico de un solo uso, instaurar sistemas alternativos de compra que favorezcan una economía circular y sostenible.
  • Exigir como ciudadanos. Instar a los gobiernos a que creen una nueva legislación que favorezca esta economía circular y elimine los envases y productos de usar y tirar, establecer sistemas SDDR de devolución de envases reutilizables y fomentar medidas educativas y de concienciación sobre este problema.

Una vez más queremos lanzar este potente mensaje a todas vosotras: no menospreciéis vuestro poder individual. Muchas veces, lo que más escuchamos es: “pero si no va a servir de nada, hay mucha gente que no va a hacer nada”. Pero las acciones que tú lleves, sumadas a las de muchas personas que también están en marcha y toman decisiones consecuentes, harán que una gran masa esté cambiando sus hábitos de consumo. Y creednos, las empresas observan muy de cerca las estadísticas y toman muchas decisiones en base a estos cambios. Además, durante los últimos años hemos aprendido que ahora es más fácil unir nuestras voces para pedir cambios. Tenemos en la palma de nuestra mano una ventana al mundo que nos permite obtener información para poder formar nuestras propias opiniones, incluso para poder firmar una causa colectiva que queremos que sea escuchada. ¿No es algo maravilloso? Nosotros creemos que sí. 

Hay muchas más acciones que nos van a ayudar a reducir nuestra huella y a relacionarnos con el planeta de una forma mucho más sana y responsable. ¿Qué proponéis vosotros? ¿Os ha sorprendido algo del artículo? ¿Os ha sido útil la información? Podéis escribirlo en los comentarios.

No dejéis de leer el artículo completo de Greenpeace de donde hemos sacado todos los datos, de verdad que merece la pena indagar más en este tema.

Bibliografía: 

https://es.greenpeace.org/es/wp-content/uploads/sites/3/2019/03/reciclar_no_es_suficiente.pdf

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