Si tiene brillo, va al amarillo

Hoy vamos a plantearte una pregunta para poner a prueba tus conocimientos sobre reciclaje. Abres un yogur, rechupeteas la tapa y después…

¿Dónde la depositas?

Si eres como la mayoría de nosotros y nosotras, dirás que a la bolsa de envases plásticos que va al contenedor amarillo. Generalmente es donde entendemos que van a parar esos residuos, ya que son envases, y por deducción, si las latas de refrescos y bebidas van a parar a este contenedor, todo lo que sea de aluminio irá por ende al mismo lugar.

Pero continuamos con el quiz del reciclaje. ¿Y qué hacemos con las cápsulas de café? Generalmente, este residuo es una combinación de aluminio (o plástico, según la marca) y residuo orgánico. No resulta sencillo que separemos ambos componentes antes de depositarlos en sus respectivos cubos de basura. Entonces, la opción más eficiente, hasta el momento, era llevar las cápsulas a tiendas que se encargaran de su reciclaje, como por ejemplo Nespresso o Starbucks.

Capsulas de café hechas 100% de aluminio. (Foto: Diermaier)

 

Desde el pasado 22 de julio, todas las personas que vivimos en Valencia ya podemos depositar en el contenedor amarillo distintos envases ligeros de aluminio y acero como capsulas de café, tapas de yogur, papel de aluminio, tapas abrefácil de latas, tubos de pasta de diente, etc.

¿Cómo? ¿Creías que todo esto ya se reciclaba?

¡Que va! De hecho, Valencia es la primera ciudad de España donde se está empezando a gestionar y tratar este tipo de residuos.

Y es que, el aluminio tiene la peculiaridad de poderse reciclar infinitamente sin apenas pérdida de calidad. Y por ello, Nespresso en colaboración con la Generalitat Valenciana y el Ayuntamiento de Valencia, comenzó con este proyecto hace algo más de 3 años, ideando una solución tecnológica en la planta de clasificación de envases de Picassent. Te lo explicamos:

A nivel técnico, se trata de una tecnología mediante corrientes de Foucault ya existente (basada en un fenómeno eléctrico producido por campos magnéticos) y presente en las plantas de gestión de residuos de envases, pero solo efectiva con envases de mayor tamaño. Gracias a esta innovación, el aluminio y el acero de tamaño pequeño ahora sí serán captados por la máquina y tratado para su reciclaje. 

Además, la campaña de comunicación y educación ambiental que informará a la ciudadanía de este nuevo proyecto, y que se resume en el lema “Si tiene brillo, va al amarillo”, será integramente sufragada por Nespresso.

Si tiene brillo, va al amarillo. (Foto: Ayuntamiento de Valencia)

 

No es una casualidad que Nespresso invierta en iniciativas de sostenibilidad y reciclaje, pues las cápsulas de café desechables han estado en el foco de las nuevas leyes que regulan los materiales desechables de un solo uso. Vamos, que nadie sabía qué hacer con las dichosas cápsulas por lo complicado que resulta su tratamiento.

Sin entrar a valorar hasta qué punto las grandes empresas están concienciadas con el medio ambiente o únicamente siguen preocupadas por alcanzar la máxima rentabilidad sin importar cómo, no hay duda de que este tipo de leyes y regulaciones ayudan a sacar de la zona de confort a las grandes organizaciones y obligan a buscar alternativas mucho menos dañinas para el planeta o a reinventar ciertos modelos de negocio insostenibles.

¿Es esto el no va más? ¿Se acabaron todos nuestros problemas? ¿Gracias Nespresso, te queremos, no cambies nunca?

Sin duda ayuda a que el problema sea menos grave, pero no es la mejor solución. 

Como ya hemos dicho mil y una vez, el reciclaje es un sistema imperfecto que tiene que ser el último de los recursos. La verdadera solución pasa por rechazar, reducir y reutilizar todo tipo de materiales y envases (cuanto menos basura generemos, menos tendremos que invertir en reciclaje y menos restos acabarán en vertederos o en la propia naturaleza). Cambiar la forma en la que consumimos y abandonar, de una vez por todas, la filosofía del usar y tirar será la única clave para reducir al mínimo nuestro impacto y vivir de una forma mucho más justa para nuestro planeta. 

¿Qué te parece la iniciativa?¿Eras consciente de que este tipo de residuos no se reciclaban?¿Qué opinión tienes de este tipo de colaboraciones público-privadas?

Déjanos en los comentarios tu opinión y dinos qué te ha parecido esta entrada. ¡Hasta pronto!

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